Iglesia, sexo y mujer

tumblr_mv667hqJkn1r5s8dro1_1280

Foto de Basti G

La religión católica es la más practicada en todo el mundo. Una gran parte de la población adapta su estilo de vida a las normas de la iglesia, y, probablemente, uno de los aspectos más afectados es el sexo.

El catolicismo tiene su propia moral sexual, derivada de la ley natural, la Biblia y la tradición apostólica. Esta “moral” es la que determina qué comportamientos sexuales son buenos y cuales no.

Para la Iglesia católica, por ejemplo, la vida humana y la sexualidad humana son inseparables y sagradas, con lo cual no considera el sexo en sí como algo pecaminoso. Siempre y cuando tenga lugar dentro del matrimonio, claro, y con fines reproductivos.

La Iglesia considera pecado la actividad sexual extramatrimonial dado que, para ellos:

Sólo el acto conyugal mira a una unidad profundamente personal que, más allá de la unión en una sola carne, conduce a no tener más que un corazón y un alma, ya que el vínculo matrimonial debe ser un signo del amor entre Dios y la Humanidad.

Ya hemos dicho que la moral sexual católica tiene, principalmente, tres fuentes. Veamos un poco más en profundidad cada una de ellas:

La Ley Natural

Se trata de una teoría ética cuyo contenido se encuentra en la misma naturaleza, y por lo tanto nos afecta a todos en todo momento y por igual. Según esta ley, en la naturaleza los seres vivos mantienen relaciones sexuales con un fin reproductivo, quedando sobreentendido que esta debe ser su única finalidad.

La Biblia

Para los cristianos, en el Génesis queda muy clara la finalidad del acto sexual, así como sienta las bases de esa moral sexual de la que estamos hablando. Para muestra, un botón:

Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, a imagen de Dios le creó; hombre y mujer los creó. Y Dios les bendijo y les dijo “Creced y multiplicaos, llenad la tierra y sometedla”

(Gn 1, 27)

Dijo a la mujer: … “Parirás con dolor, tu deseo será por tu marido, y él te gobernará” (Gn 3, 16)

Respecto a la masturbación también hay pasajes más o menos relevantes:

Cuando [Onán] fue a la mujer de su hermano, derramó su semen en tierra, para no dar descendencia a su hermano. Y lo que hizo fue desagradable a los ojos del Señor, y también le mató. (Gn 38, 9-10)

Por último, los considerados como padres de la Iglesia o diferentes Teólogos medievales (como Santo Tomás de Aquino), son, junto a los miembor del Magisterio de la Iglesia católica, los encargados de acabar de dar forma a esta moral sexual católica.

En concreto, el Magisterio Católico es el que más tiene que decir respecto a temas como la Castidad:

La castidad significa la integración lograda de la sexualidad en la persona, y por ello en la unidad interior del hombre en su ser corporal y espiritual. Catecismo de la Iglesia católica núm. 2337

La Lujuria:

Lujuria es el deseo desordenado por o el disfrute desordenado del placer sexual. El placer sexual se desordena moralmente cuando se busca por sí mismo, aislado de sus propósitos procreativo y unitivo. Catecismo de la Iglesia Católica (2351)

La Masturbación:

Para formarse un juicio adecuado en los casos concretos, se ha de tomar en consideración, en su totalidad, el comportamiento habitual de las personas, no solamente aquello que tiene relación con la práctica de la caridad y la justicia, sino también la preocupación por observar el precepto particular de la castidad. Especialmente se verá si se acude a los medios necesarios, naturales y sobrenaturales, que la ascesis cristiana, en su experiencia de siempre, recomienda para dominar las pasiones y progresar en la virtud. número 9

La Fornicación:

La fornicación es la unión carnal entre un hombre no casado y una mujer no casada. Es gravemente contraria a la dignidad de las personas y de la sexualidad humana, que se ordena naturalmente al bien de los esposos y a la generación y educación de los hijos. Además, es un grave escándalo cuando hay corrupción de los jóvenes.Catecismo de la Iglesia Católica (2353)

La Pornografía:

Pornografía consiste en sustraer de la intimidad de los sujetos actos sexuales reales o simulados, con el propósito de mostrarlos deliberadamente a terceros. Ofende a la castidad, porque pervierte el acto conyugal, el íntimo darse un esposo al otro. Es una grave ofensa a la dignidad de los que en ella participan (actores, distribuidores y público), ya que cada uno se convierte en un objeto para el placer y beneficio ilícito de otros. Sumerge a todos los que en ella se involucran en la ilusión de un mundo de fantasía. Es una grave ofensa. Las autoridades civiles deben impedir la producción y distribución de material pornográfico. Catecismo de la Iglesia Católica (2354

También, como muy bien sabemos, muestra su postura respecto a la prostitución, la violación, la homosexualidad o la Contracepción:

toda acción que, o en previsión del acto conyugal, o en su realización, o en el desarrollo de sus consecuencias naturales, se proponga como fin o como medio, hacer imposible la procreación. Humanae vitae núm. 14

A lo largo de los años, la Iglesia Católica ha conseguido que su propia moral se introduzca en los hogares de millones de personas, en escuelas e, incluso, en los gobiernos. Su rechazo frontal a asignaturas como la Educación por la Ciudadanía, la aprobación del matrimonio homosexual en nuestro país o las distintas leyes del aborto es aplaudido por centenares de ciudadanos convencidos de que nuestras vidas deberían regirse por esa moral católica en la que ellos creen.

Para ellos, la única educación sexual positiva es la que enseña los valores de la iglesia, transmitir a los jóvenes que la finalidad del acto sexual es la procreación y el amor conyugal, e incluso consideran que la mejor manera de respetar estos valores es la castidad. En páginas como ésta (http://www.soloparajovenes.org/moralsex.htm) se puede ver un recopilatorio de todas esas normas destinadas a los jóvenes.

tumblr_mzhauzb0Aa1sf0rrro1_1280

Foto de imantas

¿Y cual es nuestro papel, como mujeres, en lo relacionado al sexo según la Iglesia?

Podría resumirse en un extracto sacado de uno de los libros que la Iglesia Católica da en algunos cursos pre-matrimoniales:

La profesión de la mujer seguirá siendo “sus labores”, “su casa” y aunque trabaje fuera ha de saber estar presente en los mil y un detalles de la vida de cada día. Y también le queda un campo inmenso abierto hasta llegar a perfeccionarse”.

En un interesantísimo artículo de Dolors Ricart titulado “La Iglesia y el mundo femenino” (os recomiendo encarecidamente que lo leáis si os interesa este tema), nos habla del papel de la mujer en cuanto a la sexualidad dentro del matrimonio en distintos momentos de la historia:

A algunas mujeres inconsideradas las engaña el enemigo con pretexto falso de más pureza, y no acaban de entender que (complacer sexualmente al marido) es acto meritorio de vida eterna y el negarse les puede hacer gravísimo escrúpulo de conciencia, por el peligro grande de incontinencia que ocasionan a sus maridos. Antonio Arbiol en La familia regulada (mediadios del siglo XVIII)

Dudo mucho que hoy en día ningún miembro de la Iglesia aprobara en público estas afirmaciones, pero lo cierto es que, a pesar de encontrarnos en pleno 2014, encontramos distintas páginas web (http://www.portumatrimonio.org/catolico/v/sexualidad-en-el-matrimonio/) en las que encontramos cosas como estas:

La sexualidad es un acto de entrega y por eso es un gesto exclusivamente marital (CIC, 2361)

Esta generosidad intrínseca supone igualmente que todo acto entre esposos esté abierto a la vida. Es decir, los esposos deben sentir que en su sexualidad Dios mismo los invita a participar de su capacidad creadora. Por eso, más que buscar en los hijos una satisfacción para ellos mismo, deben ver en su fertilidad una invitación a ser testigos del amor paternal de Dios por sus creaturas. Esto supondrá también la decisión generosa de, en vez de usar métodos artificiales que destruyan o se cierren a la vida, abstenerse de relaciones sexuales los días en que la mujer es fértil, con el propósito de espaciar o engendrar sólo los hijos de cuales se puede responder. (Familiaris Consortio, 28-29).

La sexualidad en el matrimonio debe ser vivida con castidad.

Con el paso del tiempo, parece que la pérdida de fieles han provocado que ciertos sectores de la Iglesia aboguen por “modernizarse” un poco. En cuanto a temas relacionados con la mujer, y a pesar de su poco representativo papel en la jerarquía eclesiástica, se quiere lanzar un mensaje de que la aportación femenina en la Iglesia es de vital importancia. Sin embargo, la realidad es que las mujeres no pueden dar misa ni participar en otro tipo de eventos de índole cristiana más allá de ser meras acompañantes o espectadoras. Si eso es lo que sucede con las mujeres que participan activamente en la religión, no puede extrañarnos el papel que nos queda a las demás.

Antes de terminar, os dejo con algunos vídeos encontrados en la red:

Y, a vosotras, ¿Qué opinión os merece este tema? ¿Por qué creéis que la iglesia es tan restrictiva respecto al sexo? ¿Cuál es vuestra visión respecto a este tema?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s